Blog – Farmacia integral

¿Qué es la medicina integrativa?

by 15 diciembre, 2019

El concepto de Medicina Integrativa nace de la realidad de la existencia de opciones terapéuticas (farmacológicas y de otros tipos) que no forma parte de los estudios universitarios de Medicina, de forma habitual, en nuestro país. Por esto, hasta el momento actual, se habla de “medicina alternativa o complementaria”.

Los médicos que, después de los estudios de medicina y de especialización, nos hemos formado en otras disciplinas, consideramos que no hay “diversas medicinas”. La Medicina es una y podemos utilizar todas aquellas opciones terapéuticas que sean beneficiosas para nuestros pacientes.

Por este motivo, a nivel internacional, se ha introducido el término “Medicina Integrativa”, que significa no excluir ningún recurso que un paciente pueda necesitar y esté en nuestro conocimiento.

El principio fundamental “Primum non nocere”, nos lleva a utilizar, en primer lugar, los fármacos o técnicas menos agresivas y con menos efectos secundarios, para tratar cualquier proceso patológico. En ningún caso se descarta el uso de la farmacología actual, si es preciso.

La Medicina Integrativa es una ampliación de las opciones terapéuticas y el concepto de Salud y Prevención

¿Por qué la medicina integrativa es diferente?

by 23 noviembre, 2019
  1. Porque consideramos al paciente como un ser individual (físico, mental, anímico).

Desde la visión de la Medicina Integrativa, consideraos a cada paciente como un ser individual, distinto, con características personales que requieren una acción terapéutica ajustada a éstas y a su situación (constitución, situación anímica, momento de su desarrollo, entorno familiar o escolar..)

Esto hace que, frente a un mismo proceso patológico, tengamos que matizar el tratamiento, dependiendo de nuestro paciente, a diferencia de la aplicación de protocolos de forma sistemática.

  1. Porque trabajamos favoreciendo la capacidad curativa del organismo.

Es un concepto básico que el organismo tiende a la salud y que, frente a un elemento agresivo de de desequilibrio, se desarrollan reacciones fisiológicas que intentan contrarrestar o eliminar esta agresión (una de ellas es, por ejemplo, la fiebre).

Los medicamentos y recursos terapéuticos que usamos en medicina integrativa tienen como objetivo reforzar estas reacciones curativas del propio organismo, trabajando sobre los sistemas orgánicos, de forma que estos procesos sean eficaces y alcancen su objetivo, que es la recuperación de la salud.

Esto no excluye que, en caso necesario, tengamos que actuar sobre un elemento etiológico concreto, como puede ser una bacteria, con la farmacología habitual.

 

¿Qué beneficios obtendré con la medicina integrativa?

El beneficio es poder utilizar todos los recursos terapéuticos que estén al alcance de los profesionales del equipo, tanto las propias de la medicina natural, homeopatía, medicina antroposofica, terapias energéticas etc., como la farmacología moderna, en caso necesario.

Por un lado, trabajamos, como ya hemos explicado, sobre el paciente, sus circunstancias y su capacidad curativa. Y, por otro lado, podemos actuar sobre una causa de tipo infeccioso, quirúrgico, … con todo lo que la medicina moderna nos ofrece.

Es decir, tenemos un efecto de SUMA de las distintas posibilidades terapéuticas.

Dra. Cordón Torrell, Adriana

Pediatría

Alimentación sin Gluten

by 19 noviembre, 2019

Las personas celíacas deben seguir una dieta estricta sin gluten. Cuando comen alimentos con gluten puede producirse una reacción en el intestino delgado que lo dañe. El gluten es una proteína que se encuentra en cereales, como el trigo, la cebada, la avena y el centeno. Seguir una dieta sin gluten significa no comer alimentos con gluten. Existen productos y alimentos que aunque no deriven del trigo, la avena, la cebada y el centeno pueden contener gluten en su composición y lo desconocemos. Entre ellos están:

Los aditivos alimentarios, como el saborizante de malta o el almidón alimenticio modificado entre otros. Pintalabios y bálsamo para labios. Medicamentos y vitaminas que utilizan el gluten como aglutinante. Sellos postales. Pasta de dientes.

Consejos para seguir una dieta sin gluten:

En casa

  • Come mucha carne, pescado y ave sin rebozar, así como arroz, frutas y verduras. Estos alimentos no contienen gluten en su origen.
  • Hay variedades de pan y pastas que no contienen gluten. Puedes encontrarlas en tu panadería o supermercados.
  • Consulta libros de recetas sin gluten. Pueden darte buenas ideas para adaptar tus recetas.

En el momento de hacer la compra

  • Es conveniente leer siempre la etiqueta del producto que se compra. Aunque algunos alimentos creamos que no tienen gluten pueden contenerlo. Un dietista titulado puede ayudarte a aprender a leer las listas de ingredientes que figuran en las etiquetas y te dará sugerencias sobre alternativas sin gluten.
  • Si no te queda claro si un alimento contiene gluten después de leer la etiqueta, ponte en contacto con el fabricante del producto.
  • Hay medicamentos que contienen gluten. Pregunta al farmacéutico.

Al comer fuera

  • Llama al restaurante y pregunta si sirven alimentos sin gluten.
  • Aunque hayas llamado antes al restaurante, asegúrate de preguntar al camarero si los alimentos que has pedido contienen o están preparados con gluten.
  • Si has encontrado un restaurante que te satisface no dejes de ir. El cocinero y los camareros se irán así familiarizando con tus necesidades alimenticias

Seguir una dieta sin gluten puede ser complicado al principio. Es normal que tengas problemas para saber qué puedes comer, qué debes evitar y cómo incluir los alimentos sin gluten a tu dieta. Sin embargo, con el tiempo, un poco de paciencia y creatividad, descubrirás que todavía existen muchos alimentos que puedes comer.

7 Superalimentos para una vida saludable

by 16 noviembre, 2019

Para una alimentación saludable es imprescindible incluir en nuestra dieta una serie de alimentos básicos pero muy nutritivos.

Nuestra lista se compone de 7 alimentos que, aunque sea en pequeñas cantidades, proporcionan un buen número de nutrientes:

  1. Judías. Intenta comer una ración de judías a la semana, bien como guarnición o un plato. Las judías son ricas en fibra, proteína, folato, hierro y otros nutrientes beneficiosos para nuestro organismo
  2. Pescado. El atún, el salmón y la caballa son ricos en ácidos grasos omega-3. Las investigaciones sugieren que pueden ayudar a reducir el riesgo de sufrir ataques cardíacos. Es recomendable comer al menos 2 raciones de pescado a la semana.
  3. Frutas. Puedes consumir fruta en el desayuno, como tentempié rápido o como postre saludable. Si añades más fruta a tu dieta diaria (fresca, en lata, seca o congelada), aportarás a tu cuerpo un extra de nutrientes esenciales. Si vas a comprar fruta en lata, busca la que está procesada en su propio jugo o etiquetada como «sin azúcares añadidos».
  4. Frutos secos. Tan solo un puñado de frutos secos contiene nutrientes tales como proteínas, ácido fólico, niacina, magnesio y zinc. Además, los frutos secos son una gran fuente de grasa insaturada. Simplemente controla el tamaño de las raciones ya que la grasa y las calorías pueden acumularse rápidamente.
  5. Verduras de todos los colores. Piensa en rojo (tomates y pimientos), anaranjado (zanahorias), verde (espinaca y brócoli), blanco (cebollas y coliflor) y morado (berenjenas). Esta diversidad de verduras aporta también variedad de vitaminas, minerales y otros nutrientes. Las verduras congeladas y enlatadas también pueden ser una buena elección. Busca aquellas que no contengan sal añadida.
  6. Cereales integrales. Comer pastas, cereales y panes integrales puede ayudarte a añadir fibra y sabor a tu dieta.
  7. Yogur natural. Tanto el yogur normal como el griego son fuentes excelentes de calcio y proteínas.

Subscribase a nuestros blog

Entérese de las últimas noticias de la medicina biológica e integrativa